Hablemos de Salud Mental

Hablemos de Salud Mental - Mauricio Navas Talero

Hace 30 años trabajo sólo en mi casa. Soy escritor.  Tengo dos hijos a los que eduqué en primera persona (tetero, pañales, otitis, tareas) prácticamente sin salir de mi casa. Soy un tipo de lo más común y corriente, con una característica exótica, me gusta mi vida por mi familia, mis amigos y mi trabajo, y debo admitir que trabajar desde mi casa es uno de mis más grandes privilegios. He aquí algunos tips:

  1. Levántese a trabajar. Báñese, busque una pinta y llegue fresco a la mesa del desayuno.
  2. Busque un lugar de trabajo cómodo y amable. Experimente, no se logra a la primera. Ese punto se va construyendo, dese gusto en los caprichos de vedette. Escoja la taza de tinto en la que le dé alegría tomar tinto (yo tengo una con una foto de mi esposa e hijos en Disney, ¡sí, que lobera!).
  3. Explore sus neuras. ¿Necesita música? ¿No resiste la música? ¿Lo atraen las redes sociales y lo distraen los permanentes globos que anuncian que alguien escribió o que la bici o el vestido que se sueña bajó de precio?  Dese permiso de conocerse y dese gusto o controle el gusto.  Si las redes lo atraen compulsivamente entonces apague el Wi-Fi por periodos.  Ej: Dese una hora de trabajo y regálese 15 minutos de ver pendejadas, (En las redes no suele haber mucho más).
  4. En la medida en que vaya conociendo sus “mañas” trate de darse gusto con equilibrio. Lo perfecto es enemigo de lo bueno.
  5. No tiranice a su familia. ¡El hecho de que usted esté trabajando “para traer la comida a esta casa!” no le da derecho a joderle la vida a todo el mundo. Busque aislarse sin atormentar. No le cobre a su familia el hecho de que usted es el que trae al “pan” eso es una forma soterrada de venganza.
  6. Póngase tiempos. Ej: de las 9 a las 12 y media y levántese a almorzar, haga sobremesa y regálese 15 minutos de llamadas chismosas, o de guglear a la vecina y cúmplase volver al trabajo hasta una hora límite.
  7. No vuelva su trabajo el tema de la mesa o de la cama. Cierre el computador y charle, chismosee, hagas chistes, pregúntele a los demás cómo se sienten, ellos también tienen una historia que contar.
  8. Tenga sexo. Si no le dan ganas provóqueselas (porno), si le dan ganas no se las aguante. El sexo mejora la comunicación con la pareja (o con usted mismo si es el caso), y científicamente comprobado previene las enfermedades de próstata y eleva las defensas.
  9. No se intoxique con Twitter. Las buenas noticias no venden, luego, no dude que allí generalmente va a encontrar el pus de la mente humana. Aunque usted no lo crea, lo que usted lee es como lo que come, eso es lo que alimenta. ¡No coma mierda!
  10. Si se vara con la tecnología, le aseguro que no hay algo que le pueda gustar más a un muchacho que el papá tenga el acto de humildad de preguntar. De pasada usted ejercita ese músculo (el de la humildad) y, quien quita, conoce mejor a su hija o hijo, o esposa, o amigo.

Foto por Lesly Juarez en Unsplash

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